"¿Por qué me hiciste esto? ¿Acaso vos no tenés madre?". Segunda Cornejo estaba asustada y golpeada, pero descargó la bronca con un reproche. El joven que acababa de arrebatarle la cartera a la salida de un banco la miró desde el piso, ya esposado y sin escapatoria. "Le juro que es la primera vez que robo", trató de excusarse el ladrón, de 18 años. "Ahora vamos a ver, cuando te lleven a la comisaría, si los policías dicen lo mismo", le retrucó doña Segunda, de 65 años.
El episodio causó revuelo en las afueras de la sucursal Villa 9 de Julio del banco Macro.
Cerca del mediodía, Cornejo y una de sus hijas fueron a la sede bancaria ubicada en avenida Juan B. Justo y Uruguay. Allí, la mujer retiró una suma cercana a los $3.000, los guardó y emprendió el regreso a casa.
Como vive a pocas cuadras de allí y ya estaban acostumbradas a estos trámites, decidieron ir a pie. "Ibamos por pasaje García y Chile cuando apareció el chico en la bicicleta. Supongo que alguien habrá visto que yo había sacado plata del banco", conjeturó Cornejo.
"Maxi" ni siquiera puso los pies en el suelo. Desde la bicicleta le arrancó la cartera a la mujer y comenzó a pedalear por el pasaje. Doña Segunda, pese a que sentía un dolor punzante en el cuello y la espalda por el arrebato, comenzó a gritar: "¡me robó la cartera, no lo dejen escapar!"
En el camino del ladrón apareció un hombre que se vistió de héroe. El empujó al joven y lo hizo caer del rodado. Antes de que escapara, lo puso boca abajo y así lo sostuvo hasta que los vecinos llamaron a la Policía.
Un patrullero de la sección Robos y Hurtos que recorría esa zona para prevenir "salideras bancarias" recibió un llamado vía radio y acudió en el acto.
Los agentes, a cargo de los comisarios Miguel Luna, Adrián Alvarez, Humberto Ruezga y Raúl Ferreira, esposaron a "Maxi" y se lo llevaron a la dependencia policial.
La víctima, luego de reprender al joven delincuente, se sentó en un banco que le habían acercado los vecinos y desde allí siguió con atención el procedimiento. "Menos mal que él venía solo. Cuando se cayó la cartera, mi hija sacó la plata y la llevó corriendo a mi casa. Si venía otro ladrón con él, seguro que me robaban ese dinero", opinó doña Segunda.
Además, la mujer se mostró preocupada por la cantidad de casos violentos que se produjeron en el último tiempo. "Las autoridades deberían tomar cartas en el asunto. Estos chicos hacen cosas de grandes. Si ahora roban así, ¿qué harán cuando sean adultos?", reflexionó.